La agrupación española La Oreja de Van Gogh ofreció un concierto cargado de emociones para un público que aunque no llenó el Teatro Nacional, disfrutó durante dos horas las canciones nuevas y viejas.
La agrupación española La Oreja de Van Gogh ofreció un concierto cargado de emociones para un público que aunque no llenó el Teatro Nacional, disfrutó durante dos horas las canciones nuevas y viejas.